En una Escuela de educación primaria uruguaya, estaban ocurriendo grandes dificultades con los grupos de 2do. grado, por situaciones de violencia, hacia pares, adultos y muebles, asi como también dificultad de permanecer en la clase al punto de que los alumnos intentaran fugarse de la escuela.
Las clases eran de unos veinticinco niños aproximadamente, de distintas edades, por algunas repeticiones previas o ingresos tardíos, provenientes de zonas de escasos recursos.
Dada las grandes dificultades evaluadas por el equipo docente y en concordancia con la Inspección se determina como estrategia de resolución la modificación y reestructuración de las clases, para lo cual se convoca a una reunión de padres.
A la misma concurren muy pocos padres, los cuales aceptan que se coloquen en una clase a todos los niños que estaban en condiciones de pasar de grado, y que en otra estén aquellos que tienen dificultades, en cuanto a la adquisición de conocimiento como de conducta.
Quedando una clase con un mayor numero de alumnos que la otra, todo ello se realizó sin modificar los registros administrativos.
Además se realizaron modificaciones de salones, colocando a la clase de niños que presentaban las mayores dificultades en un salón que estando frente a la dirección también contaba con un pasador externo, el cual era cerrado para que ningún niño se "escapara".
Este comentario, lo comparte una Sicóloga uruguaya, que realizó sus prácticas en esta escuela.
viernes, 11 de mayo de 2007
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